Resumen
de la conferencia “Grandes simios: Derechos legales
más allá de la barrera de especie” organizada
por ALA-Derechos para los Animales y celebrada en Barcelona
el pasado 4 de junio.
En primer lugar Francisco Cuéllar, Administrador
General y Responsable de Relaciones Internacionales del proyecto
Gran Simio en España aclaró que se trata
de cuatro especies y tres derechos: a la vida, a la libertad
(que no se les capture) y que no se les maltrate (que no
se experimente con ellos, por ejemplo). Acuerdo de mínimos
alcanzable para estas especies pero extensible para otros
animales.
Los recientes estudios genéticos han demostrado que
la separación del Homo sapiens del resto
de grandes simios es errónea. Se separaba al ser humano
de manera inexplicable.
Oscar Horta, profesor de Filosofía Moral en la Universidad
de Santiago, empezó por valorar porque en este momento
y lugar debe apoyarse esta iniciativa. Pone de manifiesto
la desconsideración que existe con respecto a los
animales ya desde muy pequeños. Se crea una “auténtica
muralla” que distingue a los humanos del resto de
seres que pueden disfrutar y sufrir. Pero esta separación
descansa sobre pies de barro pues se basa en argumentos insostenibles
como la razón o la autoconciencia cuando en realidad
los argumentos relevantes son la capacidad para sufrir. Esto,
además, se ve ratificado porque existen seres humanos
por debajo de esa capacidad de raciocinio bien por discapacidades
intelectuales o bien cuando somos niños pequeños.
En realidad lo que tenemos en común y es relevante
es que podemos sufrir y disfrutar. Pero eso es común
a otros animales. En conclusión dichos animales deben
ser respetados igualmente.
Si bien hay defensores de los animales que han encontrado
en esta iniciativa un problema y es que sólo se refiere
a algunos animales y se olvida de los demás. Oscar
Horta encuentra que si esto fomentara el mantenimiento de
la separación humanos-no humanos entonces no debería
apoyarse pero si no es así entonces sí debe
apoyarse. Y él concluye que el problema actual en
el debate de los animales es que no hay debate porque para
la mayoría de la población no existe la idea
de si la “muralla” que nos separa del resto de
animales debe ser derribada. Y esta iniciativa contribuye
a que se cuestione la legitimad de esta barrera.
Francisco Cuéllar explicó que el proyecto
Gran Simio no es “elitista” sino que pretende
romper la barrera de especie. Y pidió que se deben
definir cuales son los requisitos para respetar la vida de
alguien e indicó que una vez establecidos esos requisitos
para los seres humanos, si algún animal los cumple
entonces su vida debe ser respetada.
Ilustró su exposición con videos en los que
se puede observar que los chimpancés, gorilas, bonobos
y orangutanes comprenden el lenguaje aunque, por razones
fisiológicas, no puedan expresarse vocalizando. Queda
palpable la capacidad de utilizar el lenguaje de signos utilizado
por las personas sordas.
Oscar Horta puso de manifiesto que no debe apelarse a la
capacidad de entender el lenguaje u otras capacidades similares
sino que sencillamente su capacidad de sufrir o disfrutar,
sin ser necesario buscar las similitudes con los humanos
aparte de esta capacidad de sufrir y disfrutar.
Francisco Cuellar se mostró en desacuerdo y expuso
que los esclavistas no querían reconocer que un negro
podía leer y escribir como un blanco pues eso suponía
manifestar una igualdad entre ambos.
Con respecto a la “personalidad” de los animales
pone de manifiesto, Francisco, de que cada animal tiene su “carácter” y
no es algo exclusivo de los humanos. Es bueno demostrar que
hay humanos con comportamientos “animales” y
viceversa. Esto no es exclusivo de humanos ni de monos. Se
da en otros animales (loros, ballenas,…)
Oscar Horta indicó que hay amplias evidencias que
todos los vertebrados y un gran número de invertebrados
pueden sufrir y disfrutar. Y el hecho de indicar como características
relevantes la personalidad, etc. puede tener como consecuencia
que mucha gente considere que son esas las cuestiones relevantes
para valorar a un ser.
Alguna gente ha respondido que si damos derechos a los simios
después vendrán los toros. Francisco cree que
eso es lo que debe hacerse. Que una vez abierta la brecha
debe trabajarse porque la barrera vaya desplazándose.
Espera que en breve se desarrolle una ley que defienda a
más animales que los grandes simios. Se abren unas
expectativas buenas para el trabajo por los animales.
Oscar Horta finaliza señalando que esta es una iniciativa
que aunque defendida por diferentes criterios es positiva
y el Movimiento de Defensa de los animales va a seguir avanzando.
Pone de manifiesto que el logro fundamental conseguido en
estos treinta años es que han sido muchos los animales
salvados gracias a las personas que han dejado de utilizar
animales. Y señala que el Movimiento de Defensa de
los Animales al fin y al cabo son las personas que lo forman,
que defienden a los animales.
En nombre de ALA-Derechos para los Animales el Director
de la organización, Eladio Ferreira, agradeció a
todas las personas que asistieron al acto y señaló que
en ALA-Derechos para los Animales trabajaremos para que la
consecución de derechos para los grandes simios sea
el primer paso en el largo camino hacia el respeto hacia
todos los animales, pertenezcan a la especie que pertenezcan.
Conferencia-Debate celebrada el 4 de junio en Barcelona.
Ponentes:
Francisco Cuéllar, Administrador
General y Responsable de Relaciones Internacionales del proyecto
Gran Simio en España
Oscar Horta, profesor de Filosofía Moral en la Universidad
de Santiago
Organización:
Monica
Moreno ,
responsable de video y fotografía;
Luit
Jan Slooten, responsable de la mesa informativa.
Eladio
Ferreira,
moderador
Agradecimientos:
El Xalet-Golferichs

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