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¿Por qué? |
Quizás la pregunta correcta sería: ¿por qué no?, ¿por qué los grandes simios no merecen ser defendidos con derechos legales?, ¿por qué un chimpancé, un orangután, un bonobo o un gorila no merece tener derecho a la vida y a la libertad sin verse amenazado, sin verse sometido a agresiones y torturas? Porque si se piensa en ello libre de prejuicios injustificables nos encontramos con que no hay ninguna razón para no concederles tales derechos. Y es eso precisamente lo que esta iniciativa reivindica: el derecho a la vida, a la libertad y la prohibición de la tortura, con todo lo que ello representa.
Fueron los mismos tipos de prejuicios injustificables los que en su día llevaron a algunos/as (y desgraciadamente todavía llevan a algunos hoy en día) a oponerse airadamente a la abolición de la esclavitud, a la prohibición de cualquier tipo de racismo o al derecho a la igualdad de la mujer. Y las razones que en su día dieron aquellos/as racistas, esclavistas y sexistas fueron tan pobres e insostenibles como las que hoy nos dan los que se oponen a una iniciativa surgida desde la justicia y la solidaridad.
Y es que las analogías entre nuestro movimiento social y aquellos otros movimientos igualitarios del pasado ( y del presente) son evidentes: luchamos porque aquéllos que nacieron en el grupo socialmente excluido sean tenidos en cuenta, sean protegidos de la discriminación a la que se ven sometidos por culpa de los prejuicios. Luchamos por defender a los animales, y ahora en concreto a los grandes simios.
Porque ellos nos necesitan, y porque nosotros no vamos a fallarles. |
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